17.7.08

Pío Baroja

He recordado a don Pío por el título de sus memorias al asomarme de nuevo al mundo. La rutina agosta, y más ahora que llega agosto, estrecha, reduce la cabeza. Pero la cabeza reducida es la que sirve al capital para igualarnos a una pila de ladrillos o a un jarrón para regalar.

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